PAN y PRI son los partidos que más gobernadores tienen en ambos indicadores.

A poco más de un mes de que se realicen las elecciones del próximo 6 de junio, algunos gobernadores han aumentado su popularidad en busca de mantener al partido que representan en el poder, mientras que otros cayeron de manera estrepitosa durante el mes de abril debido a diversos escándalos y polémicas ya sea propios o de las instituciones políticas que los llevaron a la gubernatura.

Debido a este escenario, y aunado a las campañas electorales que se han realizado en las últimas semanas, la casa encuestadora Massive Caller publicó cuáles son los ejecutivos estatales con mayor y menos aprobación en sus respectivas entidades.

Cabe recordar que ocho estados votarán por un nuevo gobernador este próximo 6 de junio: Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chihuahua, Colima, Guerrero, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Querétaro, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora y Zacatecas. Con estos resultados, se podrá adelantar parcialmente la intención de los votantes.

Entre los 10 gobernantes con mayor índice de aprobación, los partidos Acción nacional (PAN) y Revolucionario Institucional (PRI) encabezan la aceptación de los ciudadanos, con cuatro funcionarios cada uno. Le sigue Morena, con dos.

Francisco Domínguez, del PAN, es el gobernador de Querétaro, y es el más popular, con un porcentaje 62.3%, le sigue su compañero de partido Mauricio Vila Dosal, titular del estado de Yucatán, con 61.9 por ciento. Por su parte el PRI cierra el top tres con Miguel Ángel Riquelme Solís, quien encabeza la gestión en Coahuila con un 57.8 por ciento..

Los siguientes ejecutivos estatales más aprobados son Diego Sinhue (PAN), en Guanajuato, con 56.2%; Claudia Sheinbaum Pardo (Morena), en CDMX, con 66.1%; Claudia Pavlovich (PRI), en sonora, con 54.8%; y Jaime Bonilla (Morena), en baja California, con 53.3 por ciento.

La lista está cerrada por Omar Fayad Meneses (PRI), en Hidalgo, con 52.4%; Alejandro Murat Hinojosa, en Oaxaca, con 50.9%; y finalmente se ubica Carlos Joaquín González, en Quintana Roo, con 50.4 por ciento.

Estas primeras 10 posiciones han sorprendido, pues se encuentran algunos gobiernos que, durante las últimas semanas, se han visto afectados por algunas crisis relacionadas con la violencia, el narcotráfico -el caso de Baja California, Sonora y Guanajuato-, los feminicidios -en Quintana Roo, además de la brutalidad policiaca-, o el manejo de la pandemia de COVID-19.

Caso contrario, están los gobernadores menos apronados en el país. La lista negra es encabezada por Carlos Aysa González, del PRI, quien encabeza la administración del estado de Campeche, y tan sólo cuenta con un 21.7% de aprobación.

Detrás del priista, se ubican Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán por el PRD, con 24.1%; Antonio Echeverría García (PAN), en Nayarit, con 27.7%; José Ignacio Peralta (PRI), en Colima, con 29.8%; y Jaime Rodríguez Calderón (Independiente), en nuevo León, con 30.2 por ciento.

Los cinco titulares estatales que continúan en el listado son Alfredo del Mazo (PRI), en el Estado de México, con 33.8%; Javier Corral Jurado (PAN), en Chihuahua, con 34.1%; Francisco García Cabeza de Vaca (PAN), en Tamaulipas, con 35.1%; Alejandro Tello Cristerna (PRI), en Zacatecas, con 37.2%; y finalmente Miguel Barbosa (Morena), en Puebla, con 38.2 por ciento.

Además, en las encuestas también se hizo referencia hacia la confianza en su gobierno, índice que tiene como primer lugar a Diego Sinhue, en Guanajuato (43.7%). Caso contrario es el de Carlos Aysa González, gobernador de Campeche con menor porcentaje de confianza (16%), muy por delante de Alfredo del Mazo (20.6%), pues hay cuatro puntos de diferencia entre ambos.

A pesar de que las encuestas no son un indicador sólido que dé por hecho un resultado, sí ayudan a conocer la posible intención del voto entre los ciudadanos. Con esta información, y antes de los comicios más grandes de la historia de México, se podría adelantar si algunas entidades alternarán al partido en el poder o continuarán con el mismo gobierno, pero con diferente nombre y apellido.

Fuente: infobae.com