LONDRES.- Es probable que las personas de todo el mundo, en general, se muestren dispuestas a recibir una vacuna para el Covid-19. Pero según reveló una encuesta internacional, desconfiarían más de las hechas en China o Rusia que de las desarrolladas en Alemania o Estados Unidos.

De acuerdo con el sondeo, realizado a 19.000 personas por la encuestadora YouGov, los británicos y los daneses son los más dispuestos a recibir una vacuna cuando estuviera disponible para ellos, mientras que los franceses y los polacos tienen más dudas.

La encuesta también reveló que la disposición para recibir la vacuna mejoró en muchos países en las últimas semanas, justo cuando las inmunizaciones desarrolladas por compañías en Estados Unidos, Rusia, China, Alemania y Gran Bretaña comenzaban a entregarse y administrarse en países en Europa, América del Norte y Asia.

En Gran Bretaña, el 73% de las personas dijeron que se vacunarían, mientras que en Dinamarca la cifra fue del 70%. En Estados Unidos, sin embargo, poco menos de la mitad de los encuestados dijeron que estarían dispuestos a recibir una vacuna contra el Covid-19, una cifra que se ha mantenido estable desde julio.

Más de un tercio de las personas encuestadas en Polonia y casi la mitad en Francia (37% y 48% respectivamente) dijeron que rechazarían una inyección contra el Covid-19.

La confianza sobre las vacunas será un factor clave en los esfuerzos de los gobiernos para frenar la tasa de infecciones en la pandemia de coronavirus SARS-CoV-2, que infectó a más de 92 millones de personas en todo el mundo y mató al menos a 1,98 millones.

Un estudio sobre la confianza de la población en las vacunas publicado en noviembre indicó que las teorías conspirativas y la desinformación alimentan la desconfianza y podrían llevar las tasas de inmunización por debajo de los niveles necesarios para proteger a las comunidades contra la enfermedad.

La encuesta de YouGov encontró que, si bien minorías considerables en muchos países dijeron que no se darían la vacuna en este momento, la mayoría alegó que prefiere esperar y ver si las vacunas eran seguras. Pocos fueron impulsados por actitudes anti-vacunas.

En Francia, por ejemplo, la proporción de la población que dijo que rechazaría la vacuna porque «se oponían a las vacunas en general» fue relativamente alta (9%), pero mucho más baja que los que rechazan solo la del Covid-19.

Fuente: Agencia Reuters